2015/08/26

NUEVO SITE: www.AlSerDistinto.com

AL SER DISTINTO tiene nueva casa, puedes hacer click AQUÍ o en la imagen para dirigirte a nuestra nueva dirección www.AlSerDistinto.com


Allá podrás encontrar todas las entradas y comentarios anteiores, así como entradas nuevas, además tengo un nuevo Vlog (entradas en vídeo) y categorías mejor organizadas para que puedas buscar, encontrar, comentar y compartir los posts que quieras de manera mucho más fácil.

Un abrazo, visitante.  Pasa por mi nuestra nueva casa virtual y cuéntame como es la vida AlSerDistinto.

2015/06/26

Un día histórico: E.E.U.U. aprueba el matrimonio homosexual a nivel nacional

Hoy es nada menos que un día histórico. Esta mañana la Corte Suprema de los Estados Unidos legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo en toda la nación. El 26 de junio será desde este año una fecha de celebración para la comunidad LGBT a lo largo de todo el país del norte y, como ondas que se forman en el agua tranquila cuando se lanza una piedra, se espera que haya repercusiones en todo el mundo. De la misma forma en que celebramos los incidentes del Stonewall Inn en Nueva York y los mismos se consideran el origen de las marchas del Orgullo Gay en el mundo entero, el establecimiento del matrimonio igualitario a nivel nacional en los Estados Unidos es ya, a pocas horas de haberse sucedido, un hito en la historia de nuestra comunidad y se perfila como el inicio de una nueva etapa hacia la conquista de mayor igualdad de derechos para hombres y mujeres homosexuales y bisexuales en el mundo.

Hace alrededor de una semana Costa Rica, nuestro vecino cercano, y México, nuestro hermano mayor latino aprobaron también el matrimonio igualitario, sumándose así a la lista de naciones que reducen la discriminación en términos legislativos.

Las repercusiones que habrá en el resto del planeta no pueden preverse todavía, sin embargo me pregunto qué pasará cuando más y más parejas homosexuales estadounidenses o ticas o mexicanas legalmente casadas en sus países de origen empiecen a llegar a países como Panamá.  El conocido y desagradable incidente del arribo a Panamá desde Londres de Javier Stanziola (cuatro veces ganador del Premio Miró) su esposo y su hijo, a quienes no quisieron reconocer como una familia, no podrá darse más, al menos eventualmente. ¿Cómo reaccionará el gobierno panameño, tan influenciado por el catolicismo mal llevado, ante estos cambios que no pueden considerarse solamente como de otras latitudes sino que llegarán a nosotros más temprano que tarde? ¿Qué pasará ahora?

El mundo está cambiando, Caitlyn Jenner y Aydian Dowling han contribuido a poner sobre la mesa la discusión sobre el reconocimiento de la comunidad transgénero, la cual se está visibilizando cada día más y parece ser la nueva frontera en términos de derechos. Su lucha ha sido precedida por la lucha de la comunidad homosexual y ésta por la lucha de los derechos de la mujer. El mundo está cambiando y es un gran privilegio ser testigos de como se dan estos eventos. Somos espectadores o, mejor, actores... si se presenta el caso.

Un abrazo de felicitaciones a mis hermanos(as) LGBT en los Estados Unidos y a todos los países donde se ha dado la espalda a la discriminación. Que todos tengamos un excelente fin de semana del Orgullo Gay y ¡A celebrar!


2015/04/24

El Orgullo Heterosexual

Alguien me comentaba sobre como es mal visto si un heterosexual dice estar orgulloso de serlo o si lo hace una persona adinerada o alguien de piel blanca, todo esto en contraposición a lo bien recibido que es actualmente que alguien homosexual, transgénero, de origen pobre o de un etnia negra o indígena manifieste su orgullo por pertenecer a estos grupos o tener dicha identidad.

Lo cierto es que existe una distorsión lamentable que se da como subproducto de las luchas por la igualdad de derechos y en oposición al "establishment". Pienso que decir que se está orgulloso de ser blanco o de ser heterosexual o de ser rico se percibe como "estoy orgulloso de ser del establishment y, por lo tanto, lo apruebo y lo perpetúo", lo cual coloca a la gente falsamente en la categoría del victimario en la historia de abusos e inequidad que vivimos todos los días. 

Me ha tocado atender pacientes de mucho dinero que han desarrollado una capacidad empática importante y, aún teniendo características de grupos socialmente predominantes, no ejercen poder sobre otros grupos o les atacan, de hecho son bastante justos y aprecian las diferentes formas de diversidad, pero sienten que deben cuidarse mucho de no parecer del grupo privilegiado porque serían atacados y colocados en la misma categoría que quienes perpetúan la injusticia.  

Los hombres vivimos eso actualmente, es difícil decir que te enorgullece ser hombre o luchar por los derechos del varón sin que salte alguien a decir que te estás oponiendo a los derechos de las mujeres y que eres parte de la sociedad patriarcal. Es asunto de cual es la lectura de cada quien y de si realmente nos ponemos en los zapatos de la otra persona para entender a fondo por qué hace lo que hace.  

Al final hay algo que también es cierto y es que, por luchas históricas, los heterosexuales no han hecho una Marcha del Orgullo Heterosexual, no porque no la merezcan, sino porque no la necesitan. Después de todo el sistema está diseñado para ellos en esta parte del globo, desde lo que nos venden los medios hasta lo que se vive en la calle día a día. Lo mismo pasa con los caucásicos o los millonarios, pero no podemos acabar siendo hostiles con aquellos que poseen características distintas a las nuestras y que sucede se nos han vendido como deseables (independientemente de si personalmente las consideramos así).

Lo anterior sería al menos entrar en una de dos dinámicas: 

1- La dinámica de la envidia que consiste actuar ataques hacia personas que poseen aquello que quisiéramos pero no podemos tener en el momento (bienes materiales, derechos civiles reconocidos, una apariencia particular y las ventajas sociales que vienen con la misma).

2- La identificación con el agresor que es común en víctimas de injusticia y consiste en incorporar comportamientos de los abusadores. Un ejemplo de esto es cuando algunas mujeres que han percibido la inequidad de género acaban atacando a los hombres y buscando superioridad femenina. También lo vemos cuando las personas homosexuales, lesbianas, bisexuales o trans se encuentran en puestos de poder y tratan de manera injusta a la gente heterosexual porque no comparten su forma de diversidad.

Para cerrar, es importante ser cuidadosos con nuestras acciones y vigilar siempre las motivaciones que tenemos para actuar de una forma u otra, sino corremos el riesgo de convertirnos en el monstruo contra el cual hemos estado luchando.

Saludos y que estén bien.

2015/04/22

Vivir en público

Hace unos días me reuní con un colega retirado que parecía preocupado por la manera en que otros colegas me perciben. 
"A mí me veían como el psicólogo de los gays" - dijo mi colega quien, por muchos años, se dedicó a atender varones homosexuales en psicoterapia. Luego de una larga charla, quedo claro que se preocupaba por mi imagen profesional y que la misma fuese empañada por las cosas que la gente sabe de mí.

Lo cierto es que con el paso de los años me han llamado de todo, entre otras razones, por atreverme a atender a personas gays, lesbianas, bisexuales y trans de manera abierta. Es decir, aunque guardo la confidencialidad y nadie sabe de las historias de mis pacientes o quienes son, sí me resulta muy fácil decir que atiendo gente homosexual, bisexual, lesbianas o transgénero y que no intento cambiar sus orientaciones o sus identidades. Aunque muchos de mis colegas también atienden personas LGBT, no todos lo dicen o lo reconocen (tampoco tienen que hacerlo), o bien no es intencionalmente una parte importante de su práctica profesional. Para mí sí lo es por mi interés particular de enfocarme en estos temas.

Todo lo anterior causó que llegara el momento en que yo también era "el psicólogo de los gays" en Panamá. Aquello fue hasta positivo para mí práctica, porque me dio la oportunidad de conocer la gran necesidad de atención que existe en mi país y el temor permanente que la gente LGBT tiene de ser rechazada por profesionales de salud debido a su diversidad.

Ahora bien, desde hace muchos años, cuando decidí informar a mi familia, amigos y demás sobre mi sexualidad, mi vida se ha vuelto un libro abierto. Para mí la sensación liberadora del "coming out" es difícil de describir pero es muy positiva. Ese ejercicio de ser abierto en cuanto a quien uno es se ha expandido a otros terrenos, más allá de mi sexualidad y, hoy día, con el advenimiento de las redes sociales en el internet y la capacidad sin precedentes de compartir todo lo que uno hace o aquello que nos genera interés, sumado a mi necesidad casi neurótica de documentar todo, es bastante sencillo saber cosas de mi vida que otros terapeutas o psicólogos clínicos se esfuerzan en ocultar. Digamos que tengo una aproximación diferente a un problema de larga data en el mundo psicológico, el problema del anonimato.


El anonimato es algo que nos enseñan que debemos mantener desde el primer día de clases en psicología. Tus pacientes no deben saber cosas de tu vida porque, de ser así, se limitarían sus transferencias y dejarías de ser la pantalla blanca en que ellos proyectan sus relaciones pasadas, limitando así el material con que puedes trabajar terapéuticamente. Sí, bueno, aunque anteriormente estaba muy de acuerdo con todo esto, mi experiencia en el campo me ha llevado a aprender que las cosas no son siempre así. El proceso terapéutico es complicado y mucho más rico que como se presenta en los libros, diferentes tipos de pacientes necesitan diferentes cosas y a veces el anonimato es sencillamente una defensa del propio terapeuta que se avergüenza de su vida o trata de no exponerse al juicio de los demás. 

La realidad para mí es que no todo es Psicología en mi vida, hoy día hago muchas otras actividades que me gustan o aportan algún beneficio físico, emocional o cognoscitivo. Desde niño he dibujado y la figura humana (sobre todo la masculina) ha sido mi principal foco, así que dibujo y pinto cada vez que puedo, tengo libretas de dibujo llenas de bocetos y cuadros más grandes hechos por mí. Por otro lado me mojo los pies en la playa del teatro y he estado en escenario o en ensayos de manera constante desde hace algunos años. También estoy muy dedicado a entrenar, como de manera saludable y mantengo una rutina de ejercicio físico todo el tiempo. Tengo una relación de pareja desde hace varios años también y él es bastante conocido en mi país así que esa información también es de dominio público. Todos estos aspectos de mi vida y varios más pueden verse en mis redes sociales en el internet. Mi política siempre ha sido ser muy abierto con estas otras cosas de mi vida porque considero que uno no debe esconderse o avergonzarse de quien es o lo que hace. Se necesita algún grado de valentía para vivir en público y, aunque no es obligatorio compartir tu vida en el internet, si decides hacerlo no deberías ser juzgado por ello.

Y la gente juzga, y le da una valoración moral a lo que ve de cada quien en el ciberespacio. Todos lo hacemos y lo saben. Pero cuando te enteras que alguien dice que eres "el psicólogo gay" o "el psicólogo que se la pasa pintando hombres desnudos", no puedes sino recordar que cualquiera de esas expresiones dice más de ellos que de ti y consideras realmente si debes darle color. Es como cualquier otro coming out, hay gente a la que no le gustará quien eres y, a menos que seas un asesino en serie o un delincuente de algún tipo, lo más seguro es que el problema lo tenga quien hace el juicio y no tú.

De cualquier manera, el mensaje para mis pacientes no es el mismo que dan mis colegas y no puede darse de la misma manera, porque viene de mí. El mensaje, según he aprendido en estos años, soy yo mismo. Es absolutamente necesario tener una vida sana si eres un profesional de la salud y más aún si eres un profesional de la salud mental, porque eso significa que debes vivir una vida menos incongruente cada vez, con mayor integridad y coherencia. No hay cabida para avergonzarse (el teatro me ha enseñado mucho eso) y no se deben esconder las habilidades con el fin de no movilizar a otros, porque esa movilización es la única forma en que el mundo avanza.

Si el mensaje soy yo y el mensaje eres tú, en la época de las redes sociales y la era de la comunicación masiva deberíamos preguntarnos ¿Qué mensaje estoy dando a quienes me rodean? ¿Estoy perpetuando el prejuicio? ¿Estoy viviendo mi vida de manera coherente? ¿Estoy ocultándome por temor? ¿Hay algo en mí que me avergüence?

Al final hay que ser quien uno es y es necesario hacer contrapeso a las imágenes irreales de los gays que se tienen hoy día. No podemos caer en ese juego, pero perderemos mucho tiempo atacando al estereotipo directamente, es mejor y más efectivo mostrarle a la gente que hay otras formas de vivir y no hay nada que temer por ser quienes somos.


2015/01/31

Estar presente

Una de las cosas más difíciles y más importantes de entrenar para las generaciones nuevas de psicólogos es la habilidad de estar presentes. Es un proceso que algunos reconocen como más femenino que masculino, aunque a mí no me gusta mucho dividirlo así pero es bastante sencillo de ver si se usan esas categorías. Estar presente se refiere a mucho más que la presencia física, estar psíquicamente presente incluye la observación de las demás personas y de nosotros mismos, en tiempo real, en términos afectivos, cognoscitivos y comportamentales. Estar presente es saber cómo me siento con lo que sucede, qué pienso de lo que sucede y cómo estoy reaccionando al respecto interna y externamente. Es un entrenamiento mental y una de las razones por las cuales los buenos terapeutas crecen con sus pacientes.

La importancia de estar presente puede ser advertida a través de otros contextos, uno la va encontrando a medida que se moviliza por diferentes terrenos y se integra a diferentes círculos. Me permito compartir los espacios en que he vuelto a descubrir dicha importancia. Por ejemplo, hacer ejercicio físico de manera regular y seria te hace descubrir la importancia de prestar atención a tu cuerpo en el momento de realizar la actividad, percibir y cuidar desde tu respiración hasta tu postura, el ritmo de tus movimientos o el ritmo cardiaco. También puede uno verlo en el teatro, en el esfuerzo consciente por dejar que la escena te sorprenda nuevamente en cada función, en el momento único  que, a pesar de tener el mismo texto y los mismos movimientos, posee elementos capaces de producir reacciones en nosotros. En los dibujos, por otro lado, es importante apagar las voces críticas que existen en la cabeza y enfocarse en lo que uno siente y cómo lo visualiza en su mente, no en lo que se vería bien o mal según expectativas y reglas.

Cada persona tiene experiencias de vida y terrenos distintos, pero estoy seguro que en todos podríamos descubrir una y otra vez la importancia de estar presentes. 

Finalmente, todos esos aprendizajes tienen un efecto en nuestra manera de relacionarnos con otras personas. Estar presentes significa ser espontáneos sin dejar de considerar consecuencias, significa leer al otro y a mí mismo y no imponerle demandas o pasarle facturas de mis heridas anteriores, significa vivir, no hacer como que uno vive mientras la mente está en el futuro o el pasado. Estar presente es ser auténtico y congruente con lo que se siente y suena mucho más sencillo de lo que es. Pero puede desarrollarse si aprendemos a distanciarnos de los contactos virtuales y a cultivar la interacción real con otros seres humanos en el día a día, a enviar el mensaje cuando nos hace o a decir lo que sentimos sin la vergûenza social que se nos ha impuesto por generaciones. Estar presente nos hace sentir vulnerables pero poco a poco uno va descubriendo que no hay estado de mayor fortaleza que ese.

Un abrazo y que estén bien,


2015/01/16

Las Piezas de la Sexualidad (Vídeo)

Hola visitantes,

A continuación les dejo un enlace a mi primer vídeo de YouTube, con el cual estoy probando este servicio a ver si logro complementar el blog escrito con vídeos cortos que den información rápida y en español en este nuevo formato. 

Pueden ver el vídeo abajo o haciendo click AQUÍ.


Un abrazo y los espero por allá, a suscribirse, darle "like" y compartir para que crezca el canal.
Gracias y que estén bien.

2014/12/26

Reflexiones sobre la empatía

Empatizar implica más que sentir. En un contexto técnico empatizar implica realizar un movimiento psíquico hacia el otro en términos cognoscitivos y comportamentales. Por estos tres elementos (afecto, cognisción y comportamiento) la empatía es una actitud más que solamente una forma de sentir. Empatizar es mantener una postura técnica que, de ser sostenida por un tiempo demasiado prolongado, nos desgasta y nos hace desempeñarnos de manera pobre. Al igual que un deportista que mantiene una postura física para lograr un buen desempeño en su deporte, cada cierto tiempo el atleta empático requiere detenerse, abandonar la postura y "estirar" los músculos de su psiquismo. Esto lo logramos a través de darnos el permiso de no ser tan empáticos en otros ambientes lejos de la consulta.
Nadie puede ser empático todo el tiempo, mentalizar, estar atento afectivamente, mantener la postura sin descanso nos haría obsesivos, nos desgastaría y finalmente nos haría generar síntomas importantes.

2014/12/10

El Proyector de Sombras y la Madre Percibida.

El día de las madres acaba de pasar en Panamá. Cientos de personas colgando fotos con sus mamás en las redes sociales y diciendo lo buenas que son o fueron. No hay duda que tenemos esa tendencia a conectar la manera en que nos definimos a nosotros mismos con la figura de nuestra madre. No estoy basándome solamente en las fotos que vi en el internet, sino en mi trabajo diario con la gente. 

Ahora bien, muchas personas tienen un estereotipo sobre los Psicoterapeutas e imaginan que uno culpa de todo a las mamás de los pacientes. La realidad es que no pasa mucho tiempo desde que inicia una evaluación hasta que el paciente empieza a hablar de sus orígenes. Todos son (¿somos?) distintos pero ninguna persona pasa por un proceso introspectivo serio sin retrotraerse al origen de todo, ese momento, esa persona de quien todo inició. Todos vuelven (¿volvemos?) a nuestra madre tarde o temprano, aunque sea en nuestras mentes.

La terapia es un laboratorio, lo que el paciente hace en el consultorio no es muy distinto de lo que hace en su vida cotidiana, su forma de relacionarse, de mentirse a sí mismo, de explotar en ira, de victimizarse, de enamorarse, de desear, de hacer vínculos, de despedirse. Todo se repite frente a los ojos del terapeuta como un proyector de sombras primitivo que gira sin parar para contar la historia de sí mismo. Los fantasmas de nuestras madres y nuestras vivencias buenas y malas con ellas aparecen una y otra vez en la consulta, al igual que se manifiestan a cada segundo en nuestras vidas.

Pero hay algo interesante en cuanto a este fenómeno, algo que los estudiosos de la materia sabemos bien y que cualquier ser humano con buena salud mental notará eventualmente en su vida: más importante que la figura de nuestra madre real es la figura de nuestra madre percibida.  Porque nunca sabremos las cosas que nuestros progenitores tuvieron que pasar, de la misma manera en que nunca entenderemos por completo la realidad de otra persona, aunque podamos sentir que podemos adentrarnos en la misma a cabalidad, siempre hay aspectos ocultos que no consideramos, que nos son ajenos, que siempre lo serán y que seguramente cambiarían nuestra percepción de los comportamientos de los otros. Por eso nunca lidiamos con nuestra madre real y, en su lugar, nos relacionamos constantemente con nuestra madre percibida, con la que creemos que está ahí y que pintamos en el lienzo de nuestra mente basándonos en recuerdos de experiencias pasadas que también fueron percibidas, empañadas por nuestros afectos del momento, nuestro propio temperamento y el nivel de desarrollo temprano que habíamos alcanzado cuando sucedieron. Todo es una mentira, una historia mítica que seguimos diciéndonos a nosotros mismos, un cuento que hemos construido sobre quiénes somos, cómo nos trataron y quiénes son o eran nuestras madres. No importa si esa gran mujer es para nosotros una heroína, un ser malvado, una gran ausencia o un rostro confuso, todo es nuestra percepción. De la misma manera que construimos a dios, a través de complicadas experiencias personales teñidas de los afectos y movimientos psíquicos del momento, así mismo construimos a nuestros familiares, a nuestras parejas, a nuestros jefes y compañeros de trabajo, a nuestros terapeutas y, por supuesto, a nuestras madres.

Llega un momento en la vida del ser humano en que se convierte en adulto de una vez, en que finalmente empieza a salir del pantano inútil que implica culpar a los demás por todo lo que le sucede. Ese momento en que descubre que todo es una mentira creada por sí mismo y que muy poco de lo que le atribuimos a los demás viene enteramente de ellos. Así que tal vez es hora de mirar dentro, de aceptar nuestra responsabilidad y entender, de una vez por todas, que nuestros padres hicieron lo mejor que pudieron y que hay razones que no conocemos para las limitaciones impuestas, los permisos dados, los caprichos cumplidos y los silencios. Si no entendemos que hubo razones y que tal vez nunca las conozcamos realmente, seguiremos toda la vida siendo ese proyector de sombras, siempre rodeados por los fantasmas del pasado que nosotros mismos hemos creado.

Sean como sean realmente, bondadosas, preocupadas, protectoras, negligentes, abusivas o ausentes, periféricas, empáticas, intrusivas o tranquilizadoras, las madres solamente colocan el tablero de juego frente a nosotros y al hacernos adultos es el signo indiscutible de madurez dejar atrás ese proceso de culparlas por todo lo malo que nos pasa y por los sueños que no logramos realizar. Ellas nos equipan de experiencias y es nuestra responsabilidad usar esas experiencias para crecer y madurar. No para soñar narcisistamente, con fantasías de grandeza y poder absoluto, movidos por el rencor que alimenta los dolores infantiles, sino en la realidad del ser que logra vincularse con otros de manera madura y sana entendiendo siempre que, sin importar lo que queremos de ellas, las madres nunca lo serán del todo, porque no es su labor complacernos ni hacernos la vida fácil. Su trabajo, y cientos de miles de ellas lo hacen muy bien, es servir como referentes y enseñar lo que a ellas les funcionó para sobrevivir. Lo que hagamos nosotros con eso es nuestra responsabilidad.